Sobre Casas de Cantabria

Las embajadas permanentes de la región

Las Casas de Cantabria son hijas de la emigración. Miles de personas tuvieron que salir de sus ciudades, villas y pueblos para tratar de encontrar un futuro mejor y eligieron diversas zonas del mundo. No es casualidad que los centros cántabros más importantes, con la excepción de Madrid, se encuentren en América porque allí se dirigieron la mayor parte de esos emigrantes. Cuba, Argentina y México fueron preferentemente los lugares elegidos y por ello las Casas de La Habana, Buenos Aires y México se convirtieron en las más sólidas al contar con el número de socios más importante. En América de Sur hubo más posibilidades, una de ellas felicísimamente concretada en 2008, la de Caracas (Venezuela), pero también en Guatemala y Montevideo.

La guatemalteca tuvo una interesante vida social, pero pese a que el colectivo cántabro continuó reuniéndose con alguna frecuencia, estos contactos no fructificaron en la creación de centros. Sin embargo, en los últimos años, surgieron nuevas Casas en América como las de Rosario, una de las principales ciudades argentinas; Camagüey, la tercera capital cubana; Miami, nuestra primera sociedad en Estados Unidos, compuesta principalmente por cántabro-cubanos y sus descendientes y la ya mencionada de Venezuela, que ha sido la última en incorporarse.

Bastante más de un siglo de diferencia entre la fundación del primer centro, la Sociedad Montañesa de Beneficencia de la Habana, y los últimos, indican que la presencia cántabra en cualquier lugar del planeta no es circunstancial ni temporal. Ahora, en estos mismos momentos, cientos de personas están trabajando por su tierra en cualquier lugar del mundo. Muchas de ellas se integran en las sociedades creadas por montañeses que buscaron la fuerza en la unión y un lugar en el que reunirse, recordar y compartir añoranzas. La creación de nuevas sociedades se convierte en hechos aislados en estos primeros años del tercer milenio, aunque continúan produciéndose con la pujanza de nuestras Casas, pero es evidente también la consolidación de las existentes, tanto por su propio trabajo como por la firme, decidida y continuada colaboración del Gobierno de Cantabria que ha convertido el apoyo a las sociedades montañesas en una de sus prioridades.

Concluida hace años la emigración en masa, todavía son numerosos los cántabros de nacimiento que rigen los destinos de los centros, aunque se va dando paulatino paso a sus descendientes directos, a los cántabros que, aunque ya son naturales del lugar en el que se instalaron sus padres o abuelos, mantienen muy viva la llama de Cantabria.

La situación en España es distinta. La emigración interior continúa y continuará y esa es la causa de que se hayan creado sociedades en los últimos años. En este sentido, hay que tener en cuenta el decisivo impulso proporcionado por el Gobierno de Cantabria a raíz de la promulgación en 1985 de la Ley de Comunidades Cántabras, recientemente modificada para adecuarla a las necesidades actuales. Las ayudas proporcionadas evitaron la disolución de centros y contribuyeron directamente a la creación de otros. Los datos son elocuentes: más de la mitad de los que funcionan con regularidad han sido creados después de esa fecha. Esa contribución del Gobierno se ha ido incrementado año tras año hasta llegar a la realidad actual, con una apuesta clara por la potenciación de las Casas, que se concreta en las cada vez más altas cantidades que se les dedican en los presupuestos, tanto para la realización de actividades como para la construcción o remodelación de sedes, así como ayudas individuales a los cántabros que lo precisen.

América

En el continente, las asociaciones más importantes son las de Buenos Aires y México. En el primer caso, con sede remozada y el ánimo dispuesto pese a las dificultades económicas existentes en el país, cumple su labor social de una forma ejemplar. En sus excelentes instalaciones se desarrollan todo tipo de juegos y actividades. En México se está concretando la ampliación de la actual sede para dar aún un mejor servicio a sus numerosos socios.

Rosario, corto en efectivos pero grande en ilusión, y Miami, donde se concentran los exiliados cántabro-cubanos, completaban nuestra presencia organizada en América (aunque encontramos cántabros en todos los países) hasta la incorporación de Venezuela, que está lógicamente en fase de consolidación, pero sin duda irá creciendo poco a poco con el esfuerzo y entusiasmo de sus asociados.

La historia de las Casas de Cantabria no comienza en 1883, fecha de la creación de la Sociedad Montañesa de La Habana, porque anteriormente los cántabros se habían agrupado ya en otras sociedades, preferentemente gremiales. Pero la Sociedad de Beneficencia, muy poderosa económicamente, aglutinó a la mayoría de ellos en una única institución cuyo objetivo, reflejado en los estatutos, consistía en auxiliar a aquellos montañeses que tuvieran necesidad de ello. La Sociedad desarrolló durante muchos años una gran labor benéfica, que alcanzó no solamente a los cántabros residentes en Cuba, sino a Cantabria misma, porque aquí llegó dinero para acometer obras de importancia tras el incendio de Santander, por no referirnos a las que de manera individual efectuaron muchos cántabros que hicieron su fortuna en Cuba.

Años después (1910) fue fundado el Centro Montañés de La Habana, dedicado a las actividades lúdicas y centro de referencia en la vida social de la capital cubana en aquellos tiempos. Famosas fueron las fiestas ofrecidas en la magnífica sede del Paseo del Prado, a cuya amplia portalada llegaban los carruajes de caballos. Ambos centros languidecieron a partir de 1959 y están ahora en fase de relanzamiento. Otra Casa de nuevo cuño fue creada en Camagüey y en los años que lleva de funcionamiento está realizando una labor encomiable.

España

Barcelona, cuya sede está situada en una de las principales zonas de la ciudad, realiza también una actividad notable. Cádiz, por su parte, dispone de un nuevo centro, magnífico, con dos boleras (el anterior hubo de ser derribado al verse afectado por un plan viario del ayuntamiento), mientras el resto de las Casas goza de buena salud.

Sevilla cuenta con sede y un excelente Club Social y Navarra se erige como estandarte de las de mediano porte, porque es destacable el amplísimo número de actos y celebraciones que programa a lo largo del año. En España es el de Baracaldo el grupo más antiguo con diferencia ya que fue fundado en 1909, por lo que es también el segundo centro más longevo en el mundo, sólo superado por la Sociedad Montañesa de Beneficencia. Le sigue Cádiz, en 1928, y el resto son muy posteriores.

Evidentemente, es el de Madrid, fundado en 1982, el más importante por razones obvias: se estima que en la capital de España viven cerca de 30.000 cántabros, de los que unos 1.000 están asociados. Madrid dispone de un bello edificio de estilo montañés y realiza un sinnúmero de actividades que en muchas ocasiones concitan a importantes personalidades del país.

En estas páginas se condensa la pequeña gran historia de todas y cada una de las Casas actualmente en funcionamiento. Una historia hecha día a día por cántabros fuera de Cantabria. Nuestro agradecimiento a todos ellos y el deseo de que esta web sirva de nexo de unión y de comunicación ágil y eficaz.

Todas, cada una con sus peculiaridades, son un trozo de Cantabria en las comunidades en las que se ubican. Mantienen la ilusión de siempre y todas sus actividades están encaminadas a recordar a su tierra de origen. La fiesta de la Bien Aparecida se celebra especialmente y los socios juegan a nuestro deporte más autóctono, los bolos, casi todos en boleras propias.

La música está en Valencia, con una banda de más de cuarenta personas; la gastronomía en Mallorca; los coros en Valladolid; los desfiles en Alicante; los grandes concursos bolísticos en Eibar (además de en Cádiz y Madrid) puntuables para el Circuito Nacional; en Lérida y Tenerife la cultura; en Logroño trabajo incesante para devolver al centro al primer plano social: en Burgos (otro gran ejemplo) y Las Palmas, en fin, todos los palos tocan, como hacen los demás. Entre las de reciente creación, Ibiza, deportes, especialmente los relacionados con la mar, y música y La Coruña un poco de todo.

Jesús Martínez Teja